El salto del escenario a la pantalla planteaba muchos retos, sobre todo porque Benny Andersson quería que los actores interpretasen las canciones. El director musical Martin Lowe, que se unió al equipo de “Mamma Mia!” en 1999, dice: “Ponía el listón muy alto. Después de trabajar en el musical, sabía que las canciones requieren habilidad y estilo”. Martin Lowe supervisó las pruebas.
El productor ejecutivo Mark Huffam dice: “Tradicionalmente, en las películas musicales se graban las canciones, y a la hora de rodar se canta en play-back. Pero en este caso, con estos fabulosos actores, decidimos ofrecerles ambas opciones.
La mayoría de las canciones con mucha gente y números de baile están en play-back, pero gran parte de las canciones más íntimas están grabadas en directo”. Los actores estaban de acuerdo. Meryl Streep comenta: “Fue muy interesante trabajar con Benny y Björn cuando grabamos las canciones, pero eso ocurrió mucho antes de conocer a fondo a mi personaje y de saber cómo sería su entonación. Según avanzaba el rodaje y grababa en directo, descubría que cantaba con una voz diferente de la que oía por los auriculares. Mi voz había evolucionado.
Me pareció una opción fantástica poder grabar en directo. La energía y el esfuerzo físico requeridos por la interpretación hacen que se cante de otra forma”. Colin Firth está de acuerdo: “Es difícil cantar un tema antes de establecer el personaje.
Martin Lowe, Benny Andersson, Björn Ulvaeus y Phyllida Lloyd también estuvieron presentes durante las grabaciones de Amanda Seyfried. La joven actriz recuerda: “Fue una experiencia irreal. Tampoco me dirigieron mucho. Les gustó el tono y me dejaron mucha libertad”.
Fue un proceso agotador para todo el reparto. La productora ejecutiva Rita Wilson explica: “La música de ABBA es compleja. Las canciones son difíciles, muy melódicas y armoniosas. Nunca cansan. La música es exuberante, desinhibida. Las canciones parecen alocadas, tiernas, jóvenes y tontas, pero están envueltas en melodías de una sorprendente complejidad”.Al principio de la preproducción, el coreógrafo ensayó mucho con Phyllida Lloyd y sus bailarines para montar los números de baile de la película. Debía saber qué números podían funcionar, cuántos bailarines harían falta, dónde debía colocarse la cámara, etcétera. Anthony Van Laast conservó algunos de los movimientos del musical, pero en general volvió a coreografiar los números para la pantalla. Fue necesario para poder trabajar con el doble de bailarines y adaptar los números de baile para no interrumpir los diálogos.
Pensando en facilitar la transición, el coreógrafo prefirió volver a trabajar con muchos de los bailarines del musical original. Se movían con gracia y aprendían los pasos con facilidad, lo que ahorró tiempo y sirvió de apoyo a los actores principales.Con la ayuda de la segunda coreógrafa NICHOLA TREHERNE y del coreógrafo asistente TIM STANLEY, que habían trabajado en el musical durante varios años, los bailarines empezaron a ensayar semanas antes del comienzo del rodaje.
Sigue diciendo: “Cuando me comunicaron que tenía el papel, empecé a ir a clase de pilates y de gym-jazz para obtener mayor flexibilidad”.
Meryl Streep añade, riendo: “En realidad, lo he hecho para avergonzar a mis hijos veinteañeros. Se sentirán fatal viéndome bailar. Deberán mudarse a Alaska al menos. Bastará con que me vean vestida con el mono”.Anthony Van Laast reconoce que le entusiasmó convertir a los actores en bailarines: “Aportan mucho realismo a los movimientos. Cuando trabajo con bailarines, es perfecto, los movimientos son fluidos, no hay cortes. Pero los actores dan carácter a los movimientos, no hay nada rutinario. He aprendido que se puede encontrar al personaje mediante el movimiento.
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Proxima y ultima entrega.-
Rodaje y vestuario >> Tomado de la página butacanet y de abbafilos de youtube
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